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El 11 de marzo del 2020, debido a los niveles alarmantes de propagación y gravedad del virus COVID-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró estado de pandemia. Honduras confirma sus dos primeros casos de la COVID-19, justamente en el momento en el que la OMS la declaraba una pandemia. En las primeras semanas del mes de marzo, el Gobierno de Honduras inicia con la toma de medidas con el fin de poder controlar el contagio en el territorio nacional. El 25 de marzo se confirmaba el primer fallecimiento por la COVID-19. Honduras estableció diferentes lineamientos como parte de su respuesta a la emergencia. En términos de movilidad, se declaró un toque de queda en todo el país, así como alerta roja para los 18 departamentos, se restringió la movilización de personas por el último número de tarjeta de identidad o pasaporte y además se dio el cierre de las fronteras aéreas, terrestres y marítimas. Todas estas medidas han variado dependiendo del momento que se enfrente con respecto a los contagios. Al 31 de agosto de 2020, Honduras había reabierto sus aeropuertos nacionales e internacionales, manteniendo medidas de bioseguridad, permitía el ingreso y salida de personas de su territorio. Según el Instituto Nacional de la Migración (INM) los puntos de control terrestres operan únicamente para el ingreso de personas hondureñas, residentes y personal diplomático; la salida del territorio hondureño de extranjeros está permitida para aquellas personas que presentan permiso de ingreso y/o tránsito del país de destino, además la entrada y salida de transportistas de carga pesada. Los puntos de control migratorio marítimos, se mantienen operando solamente para embarcaciones de carga. A raíz de la situación provocada por la pandemia de COVID-19, la OIM indagar sobre el impacto en la movilidad en los flujos migratorios regulares e irregulares; las necesidades de los migrantes; y las medidas adoptadas para prevenir la propagación del virus a lo largo de las fronteras de Honduras. Es por ello que se realizó este estudio, con el fin de generar líneas de base para comprender las necesidades existentes en los puntos de entrada oficiales y no oficiales, a fin de aportar insumos para orientar las acciones a realizar por los organismos de protección a nivel interinstitucional, los gobiernos locales, los paneles transfronterizos y el personal de campo de la OIM.
Due to the alarming levels of propagation and the serious nature of the COVID-19 virus, on 11 March 2020 the OMS declared a State of Pandemic. On 14 March, the Government of El Salvador decreed a national quarantine through the enactment of the Act for Temporary Restriction of Specific Constitutional Rights due to the COVID-19 Pandemic. In addition, a State of National Emergency, Public Calamity, and Natural Disaster was declared for the entire country due to the Pandemic. The first case of COVID-19 in El Salvador was confirmed on 18 March 2020, with the first death recorded in the country on 01 April. El Salvador has established various guidelines for preventing COVID-19 contagions. Red Alert was declared throughout the country and then the country’s international airports, seaports, and overland border stations were closed, with the resulting interruption of international flights. Salvadoran nationals, naturalized foreigners, and diplomats who entered El Salvador were required to observe a 30-day quarantine, without exceptions nor privileges. In addition, any Salvadoran national or foreigner caught attempting to enter the country through an uncontrolled border crossing point would face charges brought by the Public Ministry. In light of the situation caused by the COVID-19 Pandemic, the IOM seeks to determine: the impact of same on mobility in regular and irregular migratory flows; the needs of migrants; and the measures taken to prevent propagation of the virus along the borders of El Salvador. This is the reason this Study was carried out, in order to generate baselines for comprehending existing needs at the official and unofficial points of entry, in order to provide input to orient actions to be taken by protection organizations at the inter-agency level, local governments, cross-border panels, and IOM field personnel.
El 11 de marzo del 2020, y debido a los niveles alarmantes de propagación y gravedad del virus COVID-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró estado de pandemia. El 14 de marzo el Gobierno de El Salvador decretó una cuarentena nacional por medio de la "Ley de Restricción Temporal de Derechos Constitucionales Concretos para Atender la Pandemia COVID-19" y además decretó estado de emergencia nacional, calamidad pública y desastre natural en todo el país. Para el 18 de marzo del 2020, El Salvador confirmaba su primer caso positivo de la COVID-19 y para el 1 de abril del 2020 confirmaba el primer fallecimiento. El Salvador ha establecido diferentes lineamientos como parte de su respuesta a la pandemia. Se declaró todo el territorio en alerta roja y fueron cerradas las fronteras aéreas, marítimas y terrestres del país, con la consiguiente interrupción de los vuelos internacionales. Solamente las personas salvadoreñas, extranjeras nacionalizadas y diplomáticas estaban habilitadas para ingresar a territorio salvadoreño, bajo indicaciones de realizar una cuarentena de 30 días sin excepciones. Además, cualquier persona salvadoreña o extranjera que intentara entrar al país por puntos ciegos enfrentaría cargos ante el Ministerio Público. A raíz de la situación provocada por la pandemia de COVID-19, la OIM indagar sobre el impacto en la movilidad en los flujos migratorios regulares e irregulares; las necesidades de los migrantes; y las medidas adoptadas para prevenir la propagación del virus a lo largo de las fronteras de El Salvador. Es por ello que se realizó este estudio, con el fin de generar líneas de base para comprender las necesidades existentes en los puntos de entrada oficiales y no oficiales, a fin de aportar insumos para orientar las acciones a realizar por los organismos de protección a nivel interinstitucional, los gobiernos locales, los paneles transfronterizos y el personal de campo de la OIM.
El 11 de marzo del 2020, debido a los niveles alarmantes de propagación y gravedad del virus COVID-19, la OMS declaró estado de pandemia. Desde el 5 de marzo del 2020 el Gobierno de Guatemala declaró Estado de Calamidad y alerta roja a raíz del primer caso detectado en Centroamérica. El 13 de marzo del 2020 se detectó el primer caso de la COVID-19 en Guatemala y al 15 de marzo ya se contabilizaba el primer fallecimiento en el país. Con el fin de prevenir los contagios de la COVID-19 Guatemala ha establecido diferentes lineamientos como parte de su respuesta a la pandemia. En términos de control fronterizo el Gobierno de Guatemala (2020), activó la Reserva Aérea para reforzar la vigilancia en las fronteras, esto especialmente en la frontera norte del territorio, para evitar el ingreso tanto de personas nacionales como extranjeras, evadiendo los protocolos sanitarios establecidos. Adicionalmente, se realizaban vuelos en la frontera con México, para mayor control tanto aéreo como terrestre de los pasos no controlados. A raíz de la situación provocada por la pandemia de COVID-19, la OIM indagar sobre el impacto en la movilidad en los flujos migratorios regulares e irregulares; las necesidades de los migrantes; y las medidas adoptadas para prevenir la propagación del virus a lo largo de las fronteras de Guatemala. Es por ello que se realizó este estudio, con el fin de generar líneas de base para comprender las necesidades existentes en los puntos de entrada oficiales y no oficiales, a fin de aportar insumos para orientar las acciones a realizar por los organismos de protección a nivel interinstitucional, los gobiernos locales, los paneles transfronterizos y el personal de campo de la OIM.
Due to the alarming levels of propagation and the serious nature of the COVID-19 virus, on 11 March 2020 the OMS declared a State of Pandemic. The Guatemalan government had already declared a State of Calamity and Red Alert on 05 March 2020, due to the detection of the first case in Central America. The first case of COVID-19 in Guatemala was detected on 13 March 2020, with the first death recorded in the country on 15 March. In order to prevent COVID-19 contagions, Guatemala has established various guidelines in response to the Pandemic. In terms of border control, the borders were closed and official land Points of Entry (PoE) allowed the entry of Guatemalans, residents, diplomatic personnel and heavy cargo transporters; they remain under partial operation. However, exit from Guatemalan territory is permitted for any person. In addition, a series of restrictions have been established as part of the control to mitigate the spread of COVID-19 in the entry of persons to Guatemala. The measures adopted in border control focus on restricting entry by nationality, restricting entry to Guatemala in its entirety, and complying with measures of home isolation, quarantine on entry to the country, and other relevant medical checks. In light of the situation caused by the COVID-19 Pandemic, the IOM seeks to determine: the impact of same on mobility in regular and irregular migratory flows; the needs of migrants; and the measures taken to prevent propagation of the virus along the borders of Guatemala. This is the reason this Study was carried out, in order to generate baselines for comprehending existing needs at the official and unofficial points of entry, in order to provide input to orient actions to be taken by protection organizations at the inter-agency level, local governments, cross-border panels, and IOM field personnel.
Due to the alarming levels of propagation and the serious nature of the COVID-19 virus, on 11 March 2020 the OMS declared a State of Pandemic. On the same date Honduras confirmed its first two cases of COVID-19. During the first weeks of March the Government of Honduras began taking measures to control propagation of the virus within the country. The first death due to COVID-19 was confirmed on 25 March. In order to prevent COVID-19 contagions, Honduras established various guidelines as part of its response to the emergency. In terms of mobility, a country-wide curfew was established, as well as Red Alert for the eighteen Departments that comprise Honduran territory. Mobility of the citizenry was restricted based on the last number of each person’s Citizen ID Card or Passport. The country’s international airports, seaports, and overland border crossings were also closed. All of said measures have been adjusted depending on the current contagion status at the time. As of 31 August 2020, Honduras had reopened its domestic and international airports, maintaining biosecurity measures while allowing persons to enter and exit the country. According to the National Migration Institute (INM), however, the overland border stations were open only for Honduran nationals, residents, and diplomatic personnel to enter the country. Foreigners are allowed to leave Honduras provided they have an entry and/or transit permit from the destination country. Freight haulers are also allowed to enter and exit the country. The seaports are open only for cargo ships. In light of the situation caused by the COVID-19 Pandemic, the IOM seeks to determine: the impact of same on mobility in regular and irregular migratory flows; the needs of migrants; and the measures taken to prevent propagation of the virus along the borders of El Salvador. This is the reason this Study was carried out, in order to generate baselines for comprehending existing needs at the official and unofficial points of entry, in order to provide input to orient actions to be taken by protection organizations at the inter-agency level, local governments, cross-border panels, and IOM field personnel.
En El Salvador, más de 1,100 personas han sido retornadas, en su mayoría desde los Estados Unidos (97.2%), a su país de origen, en el período comprendido desde la declaratoria oficial de cuarentena nacional el 11 de marzo hasta el 30 de abril. Las medidas tomadas por el Gobierno ante la pandemia del COVID-19 establecen una cuarentena obligatoria por 30 días para toda persona que ingrese al país, los cuales, en el caso de la población retornada se cumplen actualmente en 11 Centros de Cuarentena (CC) donde las personas pueden obtener servicios médicos, de alimentación, higiene, entre otros, gracias a distintos esfuerzos de instituciones públicas y privadas. Una vez la persona ha cumplido su período de cuarentena y ha recibido los resultados negativos de su prueba de COVID-19 es transportada hacia su comunidad de origen, de acuerdo con su declaración escrita. La Encuesta de Medios de Vida a Población Migrante Retornada en El Salvador continúa en implementación actualmente y se realiza a las personas adultas retornadas a su salida de los centros de cuarentena gestionados por MINSAL con el apoyo de DGME. Es un instrumento de carácter individual que toma en promedio 6 minutos de entrevista. Las preguntas incluidas giran en torno a los objetivos específicos de la encuesta y están clasificadas en las siguientes secciones: • Consentimiento informado • Sociodemográfica • Educación • Migración • Protección • Laboral • Inclusión financiera y medios de comunicación Este reporte es preliminar debido a que el tamaño de muestra objetivo es de 650 personas al terminar la recolección. Con esto, se lograrán indicadores estadísticamente significativos con un 95% de nivel de confianza y +/- 3.6% de margen de error. Sin embargo, al haber alcanzado 498 encuestas efectivas y ante el estado de emergencia actual, se publican estos resultados preliminares con el objetivo de proveer información inmediata y necesaria de esta población.
La Organización Internacional para las Migraciones implementó en Tecún Umán (Guatemala) el monitoreo del flujo de personas salvadoreñas migrantes que partió el domingo 18 de noviembre del monumento al Divino Salvador del Mundo (El Salvador) y posteriormente cruzó la frontera "La Hachadura" hacia Guatemala.
En estrecha coordinación con el equipo en campo de CONMIGRANTES, se implementó el monitoreo del flujo de personas migrantes desde el monumento al Divino Salvador del Mundo hasta la terminal de buses de occidente, punto donde la población migrante abordó cuatro autobuses con dirección hacia la frontera "La Hachadura".
Este reporte presenta la información obtenida atraves de encuestas en la casa del migrante en Tecún Úman, Guatemala. En total fueron entrevistados 123 personas. 100% de estos migrantes se habían movido por tierra (por ejemplo automóvil, tren, etc) y casi todos (122) mencionaron los Estados Unidos como su país de destino. 88 personas recibieron información sobre asistencia para retorno y repatriación y 10 personas obtuvieron información sobre la disponibilidad de servicios médicos.
En estrecha coordinación con los equipos en campo del Ministerio de Relaciones Exteriores y CONMIGRANTES, se implementó el monitoreo y estimación de flujo de personas migrantes desde el monumento al Divino Salvador del Mundo hasta el “Poliedro” que divide las rutas a las distintas fronteras oficiales con Guatemala. Se implementó la estimación de población con base en densidad de área, adaptando la metodología básica de Jacobs Crowd Formula al contexto de las caravanas. En total, han sido observadas 1,345 personas en tránsito durante esta ronda de collección de datos.
En esta segunda ronda de encuestas de caracterización de personas migrantes en tránsito, se realizaron 286 encuestas, de las cuales 20% eran con mujeres y 80% con hombres. La grande mayoria de los encuestados tenía entre 18 y 50 años y 79.8% de las personas encuestadas reportó mejores condiciones como motivo para migrar.